Estambul, antes conocida como Bizancio y posteriormente como Constantinopla, es una ciudad que ha sido testigo de imperios, batallas y revoluciones. Su historia se extiende por más de dos milenios, y sus calles y monumentos son testimonio vivo de ese rico pasado.
Pero lo que realmente distingue a Estambul de otras grandes metrópolis del mundo es su ubicación geográfica única: está estratégicamente situada en la encrucijada entre Europa y Asia, separada por el serpenteante estrecho del Bósforo. Es por esto, la única ciudad en el mundo situada entre dos continentes.