Viena rebosa lujo y exquisitez allá donde se mire. Es una ciudad elegante, culta, propia más del siglo XIX que de los siglos en los que nos movemos. En muchas de sus calles rezuma aún ese fasto imperial de la época de Francisco José I o de Sissy. No tenemos más que cerrar los ojos y recordar muchas de las películas basadas en aquellos años para hacernos una idea de lo que es la Viena actual.

Opera de Viena

El teatro de la Ópera de Viena es uno de los símbolos de aquella Viena imperial. Lujo y esplendor desde el primer escalón que nos sube hasta el vestíbulo. Sólo llegar a la Ringstrasse y situarte frente a su pórtico ya es algo impresionante, con esas magníficas cinco estatuas de bronce, obra de Julius Hähnel, representativas del heroísmo, la fantasía, el humor, el drama y el amor.

Continuar leyendo este articulo »