Un Pueblo bajo el encanto de las velas

Como todos los años el pueblo segoviano de Pedraza, a poco más de una hora de Madrid, apaga sus luces para iluminarse con la llama de 45.000 velas encendidas por los habitantes y turistas de la villa. Durante dos fines de semana, el primer y segundo de Julio los visitantes pueden disfrutar de la belleza de este rincón bajo el encanto de miles de velas.
Este acontecimiento se acompaña de música, el pasado 5 de Julio fue la Orquesta Sinfónica Bohemia de Praga. Este sábado será la Orquesta de Cámara del Covent Garden de Londres la encargada de amenizar la velada. Las entradas se pueden adquirir en las librerias Crisol o en el Patronato Provincial de Turismo en Segovia.
Este año la fiesta es más internacional que nunca, la presencia de estas dos importantes orquestas ha atraído a turistas de todo el mundo amantes de la música clásica. Los conciertos no son aptos para todos los bolsillos, pero eso no impide disfrutar de la jornada. Todo el mundo puede pasear por Pedraza a disfrutar de una estampa única que se remonta ya a 1978. Cada año aumentan los visitantes por eso es importante que si vas a acudir lo hagas con tiempo para poder aparcar bien.
Si quieres cenar allí, puedes hacerlo degustando el plato más típico segoviano, el cochinillo. En Pedraza se encuentra uno de los mejores asadores: Manrique. No hace falta que pidas la carta sólo sirven ensalada, sopa castellana y cochinillo. El precio está muy bien y siempre está lleno asi que lo mejor es reservar mesa antes.
Si no tenías plan de fin de semana, ya sabes que este sábado puedes visitar Pedraza a disfrutar con el espectáculo de las velas.
Fuente: ofertasdeviaje.org
Atracciones, España, Europa, Turismo



julio 12th, 2010 at 6:04 am
Teníamos un hermoso recuerdo del concierto al que asistimos aún siendo novios en el año 1994 en el castillo y del inolvidable paseo por las calles de Pedraza sutilmente iluminadas de velas Pensamos que repetir la experiencia ahora con nuestros hijos iba a ser tan mágico como entonces. Qué error!!!. Tras las intensas retenciones en los accesos estacionamos a 2 kilómetros y nos jugamos literalmente el tipo andando a oscuras por el arcén en medio del tráfico. Todo para encontrarnos un precioso pueblo castellano convertido por unas horas en la calle Preciados de Madrid en plenas compras navideñas. Pedraza no tiene infraestructura para albergar una actividad de este tipo y debería recapacitar acerca de en lo que se han convertido los conciertos de las velas que en nada se parecen a aquellas mágicas veladas de sus inicios. Seguiremos gozando con el recuerdo de aquella mágica noche de música y paseo por una irrepetible villa de Pedraza del año 1994, que intentaremos mostrar a nuestros hijos quizás cualquier otra noche de verano cuando se hayan apagado las velas.