Marken, el típico pueblo holandés

Situada a apenas 20 kms. al norte de Amsterdam, este bello pueblo es el ejemplo típico de lo que esperamos encontrar en Holanda: casas de maderas pintadas de colores, pequeños ríos que cruzan el pueblo en canales; un puerto marinero; molinos en la entrada; flores, muchas flores… y hasta una fábrica de zuecos.

Ya de por sí, el acceso por carretera resulta espectacular, pues ésta discurre entre las aguas a distintos niveles, de modo que el lado derecho queda por debajo del nivel de la carretera, pero las aguas que hay a la izquierda están por encima: el milagro de los grandes diques de Holanda. Una fotografía de cuadro porque en el camino iremos encontrando molinos, casitas, verdes prados, vacas…

Marken, en sí, no tiene mucho que ver, puesto que es tan pequeño que se ve en poco más de media hora. Sólo hay que pasear entre sus escasas callejas y disfrutar de la representación que nos hacen sus habitantes, porque aún hoy sigo preguntándome si aquéllo fue natural o no: las holandesas saliendo a tender la ropa en sus trajes típicos; el pescador en el sitio exacto; los niños jugando en un jardín. Nada parecía estar fuera de lugar allí, como si el reloj se hubiera parado hace años.

Si acaso, lo más que podemos visitar es la fábrica de zuecos, la Granja Irene Hoeve, y disfrutar de su elaboración que gustosamente nos explican con detalle. O también visitar el Marken Museum. Y después del paseo, lo más que hay que hacer es dirigirnos hacia el pequeño puerto y tomar el ferry que nos llevará a Volendam, otro pueblo cercano, aunque mucho más comercial y menos vistoso, o dirigirnos a Monnickendam, otro antiguo pueblo marinero.

Fuente: locuraviajes.com