Aerolíneas Argentinas fue la compañía anfitriona de la llegada al país de la aeronave comercial de pasajeros más grande del mundo: el Airbus A-380, capaz de transportar a 840 pasajeros.

El vuelo, procedente de Sydney, arribó el 8 de diciembre al mediodía al aeropuerto internacional Ministro Pistarini de Ezeiza donde fue recibido por autoridades de la Compañía y de Airbus. A su llegada se procedió a la tradicional ceremonia de bautismo del vuelo por parte de bomberos de la Policía Federal Argentina.

En una configuración de clase única el avión puede albergar hasta 840 pasajeros.

El vuelo (AIB 709) del denominado “superjumbo” pudo ser observado desde la ciudad de Buenos Aires en la ruta de regreso prevista sobre la costa del Río de La Plata, entre el puerto de Olivos y la localidad de Quilmes.

El Airbus A-380 es más eficiente en consumo de combustible, menos contaminante y con cabina más silenciosa que las aeronaves competidoras en el mercado y algunos datos dan cuenta de las dimensiones del avión que tiene una autonomía de 15 mil kilómetros.

El A-380 tiene 80 metros de envergadura (medida entre la punta de las alas) y 79 metros de longitud dimensiones similares a un campo de fútbol . La altura de la cola es de 24 metros – equivalente a un edificio de 8 pisos – y el empenaje horizontal (cola del avión) mide 34 metros.

Sus cuatro turbinas, con un diámetro de 3,17 metros cada una, consumen en vuelo 17.900 litros de combustible por hora, no obstante la relación del consumo por pasajeros cada 100 kilómetros es de 3 litros contra 3,4 litros de su competidor directo el Boeing 747/400. Este consumo es abastecido por 10 tanques de combustible que almacenan 310 mil litros de JP 1 y pueden ser repostados en 40 minutos.

Finalmente el A-380 posee, en sus dos pisos, 18 salidas de emergencia y sus trenes de aterrizaje cuentan con 22 ruedas.

El A-380, continuará su vuelo de presentación por Sudamérica el lunes 10, rumbo a San Pablo, para proseguir luego hacia su destino final, el aeropuerto francés de Toulouse.