La “zona cero” ya es una visita obligada para los turistas de New York
Estados Unidos, Turismo 13 de Mayo, 2007Los peregrinajes a la llamada Zona Cero se han convertido en algo común para el turismo de Nueva York, les guste o no a los residentes locales, informa AP.
Durante años los turistas que visitaban la ciudad de Nueva York iban a Times Square, al edificio Empire State y a la Estatua de la Libertad. Pero desde los ataques terroristas del 11 de septiembre del 2001, hay un nuevo lugar por visitar: donde murieron 2.792 personas en el Centro Mundial de Comercio.
Los peregrinajes a la llamada Zona Cero se han convertido en algo común para el turismo de Nueva York, les guste o no a los residentes locales.
Cinco años después de que dos aviones secuestrados impactaron contra las Torres Gemelas, los escombros han sido removidos, dejando un profundo agujero.
Al sur hay un rascacielos de 41 pisos vacío, cubierto con una red negra y aún contaminado por los escombros y el moho que creció en las semanas posteriores al ataque. Los obreros que lo desmantelan todavía encuentran ocasionalmente lo que serían restos de huesos en el edificio.
Algunos turistas toman fotografías o filman vídeos. Otros leen paneles que describen la historia del lugar y los acontecimientos del 11 de septiembre. Otros permanecen simplemente impresionados.
“Queríamos ver todo lo que hay para ver en Nueva York; el Yankee Stadium, la Estatua de la Libertad. Ahora la Zona Cero también es parte de eso” , manifestó Dan Leonard, un turista estadounidense de 56 años, oriundo de Indiana.
“Si usted no lo vio antes (el Centro Mundial de Comercio) y sabe lo grande que era, no podrá captar el hecho de que no esté ahí”, sostuvo Cindy T. Francis, otra estadounidense de Carolina del Norte, de 51 años, que visitó la Zona Cero mientras asistía a una conferencia de maestros.
Para aquellos que vieron los ataques por televisión, una visita les ayuda a poner las cosas en perspectiva. Muchas personas piensan que sólo fueron destruidas las Torres Gemelas, cuando en realidad se derrumbaron siete edificios.
“Una vez que usted lo ve en persona puede darse una idea mucho más precisa de lo inmenso que fue este ataque “, dijo Cristyne Nicholas, presidenta de NYC & Company, la oficina de turismo de la ciudad.
Ninguna de las empresas que ofrecen visitas al centro de Manhattan, ya sea en autobús o caminando, mencionan la Zona Cero específicamente. Eso sería desagradable, expresó Nicholas.
“Pero parte del proceso de recuperación emocional de la gente es ver dónde ocurrió la tragedia y asimilarla… Sería una desgracia mucho mayor si los bomberos y los neoyorquinos que murieron ese día fueran olvidados” , agregó.
Familiares de victimas enseñan la zona a los turistas
Cristina Urbanek, una estudiante de 33 años graduada de Alemania, dijo que vio en 1998 las torres en pie. “Quería ver la diferencia. Pensé que lo haría más rea l”, afirmó.
“Estoy un poco sorprendida de que no haya un memorial ni nada” , agregó.
La construcción de un memorial y de la Torre de la Libertad ha estado enredada en controversias entre las familias, funcionarios de la ciudad y arquitectos sobre los planos. Para el 11 de septiembre del 2009 estaría listo un memorial de 510 millones de dólares.
Mientras tanto, las familias de los muertos tienen un edificio provisional reservado para ellos en el perímetro. Algunos de estos familiares acompañan gratuitamente a los turistas en su visita a la zona cero no buscan recompensas economicas sino explicar al mundo lo que sucedió.
Entre las guías turísticas de la Asociación de Familias del 11 de septiembre destaca Ann Van Hine. Esta deja frecuentemente a los visitantes en un increíble silencio cuando les dice que su marido, un bombero, murió en los ataques del 11 de septiembre del 2001.Van Hine dice que los turistas más jóvenes suelen conversar libremente con ella antes del tour, pero que después, “no saben qué decir” .
“A veces me siento mal porque miro a las personas cuando les cuento mi historia y parece que las desconcierto”, dijo Van Hine luego de guiar a 25 turistas, de países tan lejanos como Italia o Australia, por la zona cero donde se desplomaron las torres.
Mientras sube una empinada escalera, Van Hine les pide a los visitantes que imaginen cómo habrá sido subir esas gradas con el equipamiento de los bomberos.
“Ellos llegaron hasta el piso 70, así que sería hacer lo que estamos haciendo nosotros 35 veces ”, comentó.
Para la mayoría de los visitantes a este lugar la visita les permite conocer en toda su envergadura la tragedia que vivió la ciudad el 11 de septiembre del 2001 y es una muestra de solidaridad con las miles de victimas que perdieron la vida o quedaron malheridos en el atentado.
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