Monasterios en Sevilla (II): Real Monasterio de San Clemente
Atracciones, España, Europa, TurismoContinuando con la serie de artículos sobre los mejores y mas atractivos monasterios de Sevilla, luego de la visita al Monasterio de San Isidro del Campo, nos decidimos a continuar por el Real Monasterio de San Clemente.

Historia
Fernando III el Santo, tras la rendición de los dirigentes árabes de Sevilla, recibió las llaves de la ciudad el 23 de noviembre de 1248, día de San Clemente. Para conmemorar dicho día se fundó un monasterio de monjas cistercienses (sus primeras ocupantes procedían del Monasterio de las Huelgas de Burgos) a orillas del Guadalquivir, sobre un antiguo palacio de los reyes abbaditas de Sevilla.
Se suele atribuir la fundación del monasterio de San Clemente a Fernando III, pero lo cierto es que no aparece nombrado en ningún documento hasta la época de su hijo Alfonso X el Sabio.
El monasterio estuvo siempre muy vinculado a la corona de Castilla: La Infanta doña Berenguela (hija de Alfonso X), las infantas doña Leonor y doña Beatriz (hijas de Enrique II), y la reina doña María de Portugal (esposa de Alfonso XI y madre de Pedro I) fueron monjas de San Clemente y están enterradas en la iglesia del monasterio. La protección de los reyes permitió al monasterio reunir gran cantidad de propiedades, patrimonio y privilegios, lo que se reflejaba en el esplendor de sus instalaciones.
Al monasterio se puede ingresar a través de dos puertas distintas, rematadas con sendos azulejos del siglo XVIII que representan, respectivamente, a San Fernando y a San Clemente. Dichas puertas dan acceso a un compás (espacio semipúblico, entre patio y plaza), amplio, hermoso y sosegado.
La iglesia mantiene la huella de la pasada prosperidad del monasterio. De planta rectangular, está presidida por un gran retablo barroco, tallado por Felipe de Rivas, y policromado por el gran pintor Valdés-Leal. De Valdés Leal es también la pintura que representa la Entrada de San Fernando en Sevilla, a los pies de la iglesia, y a su hijo Lucas Valdés se debe gran parte de la profusa decoración pictórica que cubre los muros del templo. Entre los altares laterales destacan las pinturas de Francisco Pacheco en el altar de San Juan Bautista, la talla de la Virgen de los Reyes, obra del siglo XIII que la tradición relaciona con San Fernando, o el altar de Santa Gertrudis, con un bello retrato de la Santa, obra de Lucas Valdés. En conjunto, es una espléndida muestra del barroco sevillano.
Durante el siglo XX el monasterio sufrió un largo periodo de decadencia y deterioro. Con ocasión de la Expo 92 se le sometió a una profunda restauración para que sirviera de sede al Pabellón de Sevilla en la Exposición. Actualmente permanece en San Clemente una comunidad de monjas cistercienses, y parte de las estancias del monasterio se han convertido en salas de exposición, que conservan el viejo sabor de la clausura monástica.
Arquitectura
Arquitectónicamente es un conjunto heterogéneo de edificaciones, construidas en diferentes épocas y estilos, desde el siglo XVI al XVII. En el monasterio se describen dos hechos diferenciables, las salas de exposiciones y la iglesia; una iglesia a la que se accede a través de un extenso y tranquilo doble compás neoclásico con atrio aporticado y recorrido por naranjos, damas de noche y jazmines. La nave de la iglesia está cubierta por un magnífico artesonado mudéjar, observándose también paramentos cubiertos en su parte inferior por un conjunto de azulejería cerámica pintada.
Obras de arte
Una de las joyas que encontramos en el convento, es el Retablo mayor, que consta de sotobanco y banco, dos pisos de tres calles y un ático. Levantado por los hermanos Felipe y Gaspar de Ribas, puede considerarse como una de las mejores creaciones barrocas sevillanas.
En el lado de la epístola podemos contemplar el espléndido retablo de San Juan Bautista que fue realizado por Francisco de Ocampo Felguera entre los años 1606 y 1610. Las esculturas son de Gaspar Núñez Delgado, destacando el San Juan por su maestría. Las pinturas y la policromía son obra de Francisco Pacheco.
El resto de los retablos de la iglesia del convento de San Clemente, a excepción de uno dieciochesco, son del siglo XVII.
La riqueza artística que ostenta el convento se reparte entre relieves, lienzos, pinturas, esculturas y motivos ornamentales de diversas épocas y artistas, tales como Juan Martínez Montañés, Gaspar Núñez Delgado, Francisco de Ocampo y Felguera, Francisco Pacheco, Valdés Leal , Lucas Valdés ,Francisco de Paula Escribano o Lorenzo Barba Figueroa entre otros tantos.
Otros tesoros lo conforman la rica colección de orfebrería existente en el monasterio, en la que destacan un copón de plata dorada, joya gótica del siglo XIV, un portaviático de plata y plata dorada que data en 1829, o un ostensorio de oro, plata dorada y perlas, obra de Miguel María Palomino realizado entre 1813 y 1825.
Ultimos comentarios